El diseñador propone una visión tradicional del traje basada en los distintos palos del flamenco, sin dejar de innovar en sus composiciones. El Ajolí recurre a los trajes canasteros, con mangas y de organdil con volumen en las faldas. Los tejidos son variados: algodón, tafetán, sedas naturales, organzas, organdil, plisados en gasa y aplicaciones de guipur.
Para los complementos, el onubense se inspira en los años 40. Recupera el mantoncillo, los pendientes pequeños y los peinecillos alargados, y utiliza flores naturales como el jazmín, el geranio y el clavel.
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Agradecimientos: “A Argentina en el cante”